Hace poco adquirí por internet una miniatura que me ha gustado siempre mucho mucho. Es extremadamente simple, pero a la vez se abre a montones de posibilidades. Tardé en encontrarla, pero al final el sueño se hizo realidad y la tuve en mis manos.
¿Y cuál es esa miniatura? El Teniente Varras, de Batalla por Macragge.
Creo que puede dar mucho trasfondo a nuestras partidas: ya sea el rescate del valiente piloto en un mundo infestado, o evitar que las tropas del Caos lo capturen para realizar un maléfico sacrificio. Con esas premisas, ya estaba obligado a ir en una peana grande (de 40 mm - bueno, 45 en mi caso, que es casera).
Como bien sabéis, juego Ultramarines, pero el esquema que le dieron los de GW es, sinceramente, horripilante y monótono. Yo pensé el esquema durante bastante tiempo, y al final decidí pintarle en tonos marrones purpúreos (como las túnicas de los Ángeles Oscuros, por dentro) y la coraza con azules, para que se integrase bien en el ejército - y en las partidas.
Respecto a la peana, pues decidí hacerla rocosa, pero integrada a su vez en el campo, como mis Marines Espaciales. Pensé en ponerle un cráneo o algo (al final de Tiránido, que le pega mucho ;) ) y una alambrada casera, para que parezca que ha sido un puesto avanzado de guerra abandonado - por donde unos jóvenes aventureros se adentraron en busca de la muerte - pero eso es otra historia. Para dar un efecto de paso de tiempo, el cráneo tendría que estar en los huesos, y la valla oxidada, o al menos parte de ella.
Ahora, teniendo el concepto, podemos empezar con la miniatura.
TUTORIAL DE PINTURA Y MODELISMO
Preparando un Objetivo I - El Teniente Varras












